Hola de nuevo, navegando por este mundo infinito de conocimientos populares, toma ya la metafora que se ha marcado el primo, me he enterado que el tema de la semana es las manias y to eso. Asi que en un arrebato de originalidad, he decidido ponerme a contarlas asi como el que no quiere la cosa.
MANIA 1: El armario. Pues si, soy un tipo comun en ese aspecto, un armario abierto, me acojona de una manera tremenda, soy incapaz de dormir en una habitacion con la puerta del armario abierta, en realidad de cualquier puerta abierta. No no es equivoqueis, no me da miedo el mostruo del saco, no en realidad me dan mas miedos otros seres que estan saliendo del armario ultimamente, que hay cada uno, porque el del tomate, el boris y el noventa por ciento de los diseñadores españoles, esos tios acojonan lo que no esta escrito.

MANIA 2: No me gusta que la gente entre en mi casa, que por cierto yo lo hago por ellos, por el desorden y tal, no en serio, me repatea esas miradas de la gente la primera vez que entran en una casa como examinando tu estilismo domestico. Porque reconozcamoslo, todos en el mundo tenemos un pequeño diseñador de interiores que lucha por salir.

MANIA 3: Me dan mania, es mas las puedo llegar a odiar, a las barbies de sabado noche. Son esas tias escualidas, que normalmente estan buenas, pero ahi viene parte de lo malo, ellas lo saben y piensan que el resto de la humanidad se tiene que dedicar a alabarlas en la lejania como minimo. Cien años de luchas feministas intentando que las mujeres tengan derechos y no se sientan meros objetos sexuales, para que ellas solitas tiren esos derechos por el retrete, se vistan de la ingenuidad mas empalagosa y por ultimo se uniformen todas de putones verbeneros, lo siento pero es que es asi. Con muchos tios pasa lo mismo, pero bueno los tios no me extrañan porque basicamente somos gilipollas, pero de las tias siempre espero algo mejor que una minifalda y unas coletas.

Pero lo que de verdad me da mania es que salvo mi madre ninguna mujer admire la perfeccion de mi cuerpo ni el poderio de mi privilegiada mente. Eso si, todas me dicen, eres un sol, que majo tu me haces reir, cuando oigo eso yo suelo pensar, "pues deja de reirte de una vez y empieza a comerme la p..."