CAPITULO 13 : INDIANIÑO JONES Y EL PUÑETERO CAMINO AL BAR
Habia parado de llover, asi que decidimos casi unanimamente ir al pueblo a un bar. No falla, lo primero que hareis el primer dia de un campo de trabajo no sera desacer la maleta, ni siquiera el conecerse, lo primero que haras es buscar un bar. Aunque el animo de conocer de abrirse al mundo o disfrutar de la compañía de gente nueva, sea muy intenso, es muchisimo mejor este hecho si lo haces un poco bañado en alcohol, no demasiado pero un poco de alcohol funciona, excepto conmigo que para mas inri, no bebo, asi que seguia sin ser demasiado popular. Mari al contrario ya estaba plenamente integrada, hablaba con unos con otros, en diferentes idiomas, y se reia mucho, estaba claro que habia acertado cien por cien en su eleccion de vacaciones, sin embargo yo, no lo tenia del todo claro aunque de momento no me lo estaba pasando mal, pero sin entender porque de repente cambie de opinion.
- Creo que no voy a ir, estoy un poco cansao- Mari que me conoce muy bien no se inmuto, me miro y se encogio ligeramente de hombros, sin embargo Isa se me acerco.
- Anda no seas gilipollas, vente
- No, es que no se... estoy cansao
- Ni cansao ni na, ala tira paca – me engancho del brazo y tiro de mi en direccion a la puerta, y me hizo tanta gracia la situacion que decidi ir.
Era cierto, no se veia nada, ni siquiera con mi ridicula linterna, el grupo aunque salio al mismo tiempo, muy rapidamente se alargo, al final Xoxe que en un arranque de generosidad se ofrecio para acompañarnos por el sendero-camino que nos llevaba al pueblo, sinceramente pienso que mas bien era por si nos perdiamos en mitad de Pontevedra y tenian que decirle al mundo que nos habian abandonado a su suerte en busca de un sencillo lugar donde refrescarnos la garganta.
- Que conste que voy con vosotros en la ida, que la vuelta me vengo en coche, se ponga Santi como se ponga
Esa sencilla frase confirmaba mi anteriormente expuesta teoria, al parecer entre los tres monitores que en ese momento estaban con nosotros, se habian sorteado quien de ellos nos acompañaria voluntariamente para que conocieramos el camino, y al parecer Xoxe perdio. Como un Indiana Jones con marcado acento gallego, nos guiaba por aquellas oscuras sendas, todo era demasiado misterioso, si en cualquier momento, una luz blanca saliera desde los matorrales que nos flanqueaban el camino y unos seres pequeños de grandes cuellos y ojos saltones nos saludaran a nosotros los habitantes del planeta tierra, os juro que me lo creeria, si no fuera por el ruido que arrastrabamos a nuestro paso, que os juro que era mucho, aquello seria digno de una pelicula de suspense, lo que hacia que me volviera a preguntar que hacia yo por alli.
Como ya dije antes el grupo se alargo formandose pequeños grupitos, en el primero que nos servia de horientacion a los demas mas por la presencia de Xoxe, por la presencia de la gran linterna de Xoxe que por si sola podia hacer funcionar una central electrica solar, junto a el Evelyn, Nando el asturiano que apenas habia hablado en toda la tarde y que le convertia en un ser aun mas antisocial que yo y Marta, despues muy cerca un grupo mas generoso formado por Mari, Silvine, Tania, Henry, Bertha y Pedro, ya a alguna distancia ibamos Isabel y yo, que nos habiamos retrasado del anterior grupo por mi poca esperiencia senderistica, y es que yo siempre he opinado que si hay un coche para acercarte lo de andar es una tonteria. Detrás nuestra las dos valencianas, Asier y Adriana que se descojonaban bastante, y cerrando el grupo Diego y Estrella. Las conversaciones eran bastante estupidas, pero la excitación, la oscuridad, la humedad, la excitación y las ganas de pasarselo bien hacia que todo cuanto se decia nos resultara tela de gracioso. De lo principal que se hablaba era de la falta de luz.
- Espero que alguien se este quedando con el camino porque vamos como sea yo quien tiene que volver mejor me buscais en el pueblo mañana – Pedro tenia razon, no tenia ni idea de donde estaba, ni por donde habia pasado y mucho menos como volver.
- Tony, estate tranquilo – me intento calmar Isa
- ¿Tu sabes por donde vamos?
- No, ni idea, pero con no ser los primeros en volver nos basta, asi si nos perdemos pues le echamos la culpa a otro
- Tu eres muy mala.
- No te creas que al final todos me llevan al huerto
- Si segurito, no tienes que ser tu nadie, ahí con tu apariencia de niña buena sevillana
- Ala ya estamos con los topicos de sevillanos, ¿por qué toa andalucia le tiene mania a Sevilla?
- No es asi, no es a Sevilla, es mas quiero que sepas que a mi Sevilla me encanta, solo hay una cosa que me jode de la ciudad de Sevilla, y es que esta llena de sevillanos
Y entre conversacion inteligente y conversacion inteligente llegamos a cruze de caminos, Xoxe se paro, giro en redondo y nos dijo muy alto.
- Mirar, los dos caminos van al pueblo, este de la derecha es mas largo pero tambien mas facil, el de la izquierda se acorta un poco, pero hay que pasar por encima o por debajo de un arbol, asi que vosotros decis.
- El de la derecha – fue practicamente un grito unanime, estabamos demasiado sedientos, demasiado mojados y demasiado quemados para saltar un arbol caido a las doce de la noche iluminados con tres linternas del todo a cien.
- Vale pues por el de la derecha, mira que me lo temia yo que ibamos a coger este.
Alli avanzamos por el camino facil aunque mas largo, cada vez quedaba mas claro que eramos un grupo sin ningun afan aventurero que diez minutos mas tarde ya estaba sentado en el bar, cafeteria, ciber, casino del pueblo, un lugar muy retro, con deciros que las barras estaban aun forradas con espuma y escai, que no se si se escribira asi, pero es que llevo tanto tiempo sin verlo que ya ni me acuerdo como se escribe ESCAI. Una cosa que descubrimos muy rapidamente y que como al rey nos lleno de orgullo y satisfaccion, fueron los precios de las bebidas, dos euros los cacharros y un euro la cerveza y los refrescos, acostumbrado a que nos rajen en cualquier garito de mala muerte de la costa, 5 o 6 euros por un puto cacharro, o 3 euros por una cocacola, aquel sitio nos parecio el Eden. En pocos minutos habiamos dado cuenta de tres jarras de litro y medio de tinto de verano, y yo ya iba por la segunda cocacola, el invento de poner entre el campo de trabajo y el bar un camino habia sido toda una estrategia comercial, porque vamos cada vez que bajabamos al pueblo nos bebiamos medio bar.
A parte de que casi todos pillaron el puntillo, y que los monitores subian y bajaban al pueblo en un land rover y que nos dejaban alli tirados a nuestra suerte, todo fue relativamente normal, y no tuvo nada importante de resañar, simplemente nos sirvio para conocernos un poco mejor, y para que todos se quedaran alucinando bellotas al ver como no bebia nada de alcohol, no fumaba y no me iba con mujeres malas, y muy a mi pesar ni con las mujeres buenas. Sobre las tres de la mañana llegue a mi tienda y me meti en el saco de dormir dispuesto a dar vueltas sobre aquellos raidos colchones pues tenia bastante claro que aunque durante el viaje no hubiera dormido apenas y llevara entre pecho y espalda la nada despreciable marca de 26 horas sin dormir, no iba a dormir de un tiron como no lo hago de un tiempo a esta parte, mas o menos desde los ultimos 10 años. Despues de ir muy silenciosamente al cuarto de baño para no despertar a los niños del campamento, que ya os puedo decir que no se despiertan aunque metan un pepinazo en medio de su salon de estar, me fui en busca de Isabel para despedirla, fue un casto beso en la mejilla y una frase estupida que desde entonces uso muy a menudo.
- Feliz navidad
- Y a que viene eso
- No es por si me muero esta noche y no te vuelvo a ver, pues asi quedas felicitada.
No se, creo que es una forma de ver la vida un poco pesimista, pero que le vamos a hacer, soy un poco pesimista y tiendo a ver el lado malo de las cosas, siempre me ha parecido el mas divertido, reir con lo bueno no tiene merito, sin embargo con lo malo es todo un ejercicio de control.


budha dijo
....bueno, bueno, no sé si es pesimismo o cinismo.Pero como tú también veo el lado malo de las cosas y suelo intentar hacer autocontrol siempre que puedo.
Pero éso de no ir con mujeres malas...
22 Diciembre 2006 | 01:27 AM