CAPITULO 2 - INCAPACIDADES COMERCIALES Y LA LLUVIA EN AGOSTO
Lo reconozco, no soy muy bueno en esto de planificar viajes. Nuestro autobús salía a las 23.20 de la noche del dia 31 de Julio, los billetes los tenia, pero a parte de eso creo que no tenia nada mas preparado esa misma tarde. Nos habían mandado una carta a los dos, muy bien detallada, en la cual nos indicaba todo lo que necesitábamos saber, desde en que iba a consistir la actividad del voluntariado hasta los horarios de los autobuses desde Pontevedra, Vigo y Santiago, porque no se si lo había dicho antes pero nos íbamos a Galicia, a un pueblo llamado Forcarey, situado en un cruce de caminos entre estas tres ciudades, y por lo demás alejado de la civilización. Obviamente no había oído hablar del pueblo este hasta que lo ley en la hoja de inscripción que nos dieron en el IAJ, pero que nadie se ofenda, pues también dudo que muchos forcareños sepan donde narices está Lucena. Mari, que aunque es muy jipi siempre esta a la ultima de todo, me convenció para buscar información en Internet sobre el pueblo en general y sobre el campo de trabajo en particular, sobre esto ultimo no encontramos absolutamente nada, toma Bill Gates que no lo sabes todo, pero sobre el pueblo miles de paginas, hay que ver lo avanzado que esta el mundo, tecleas en un buscador cualquiera Forcarey y te salen ciento y la madre de paginas, aunque la mitad de ellas no te sirvan para nada, ahí están, lo que demuestra que esto de las nuevas tecnologías no sirven solo para que las novias de las personas, conozcan a un puñetero vasco y dejen a esas mismas personas, y que conste que no estaba para nada resentido. Tras mirar unas diez de las entradas que salieron relacionadas en el buscador, y comprobar como mi anterior teoría sobre la importancia de la sociedad de la información se iba directamente a tomar por culo, y ver que hasta la palabra mas inocente, es capaz de darte un enlace a unas doscientas paginas pornográficas, encontramos unas pagina en la que se nos hacia una breve descripción del pueblo.
Forcarey: Pueblo de la provincia de Pontevedra con aproximadamente 1.000 habitantes cuyo principal ingreso es la agricultura. En este cruce de caminos se ven reflejadas las diferentes idiosincrasias de las gentes de esta tierra. No dejar de visitar las fiestas patronales a celebrar en agosto, ni de disfrutar de los diferentes merenderos y rutas senderisticas que atraviesan este termino y que invitan a perderse.
Mari, dedujo, es un sitio maravilloso, lleno de bosque donde podremos dar paseos y mezclarnos con el poblo galego. Yo que soy un poquito mas cínico pensé, “ostia, una aldeucha llena de agricultores con acento extraño rodeada de campo por todas partes, estoy perdido, menos mal que nos pillan las fiestas y por lo menos me emborrachare”. Quiero dejar claro, mas que nada para que el montón de gallegos que supongo leerán esta novela no la suelten en este preciso momento, que esto era lo que pensaba antes, remarco lo de antes , de conocerla, y vamos que yo no dejo de ser un paleto andaluz que apenas había salido de 70 Km. de radio de donde dormía en mi vida, y es que yo siempre he pensado que si todo lo que necesitas esta a un tiro de piedra porque narices vas a tener que ir a buscarlo a Estambul por ejemplo. Bueno en realidad esto no es original mío, se lo he plagiado descaradamente a Pablo Tusset en lo mejor que le puede pasar a un cruasán, pero que adopte para mi pues prácticamente define a la perfección lo que yo opinaba de los viajes iniciaticos, tiene cojones que mi primera novela sea precisamente un puñetero viaje iniciatico ¿no creéis?
Volviendo a la carta, si no solo la leías como una presentación sino que sobre todo leías entre líneas, te podías hacer una idea de lo que iba el tema, sobre todo en el apartado de lo que íbamos a necesitar. Se nos pedían varios objetos indispensables que deberíamos llevar sin falta. El primero de la lista ya de por si decía mucho de lo que iba a ocurrir allí, te pedían calzado de montaña, que si no eres muy tonto deduces que te vas a hartar de andar por el campo, porque aunque todos tenemos unas botas de montaña, nos las compramos porque se pusieron de moda o en mi caso porque eran como unas zapatillas pero con ellas si que me dejaban entrar en las discotecas, no se si el color marrón mezclado con el amarillo de los cordones confundía la inteligencia, de la cual no dudo, de aquellos armarios empotraos con pinta de matón de discoteca obviamente, que solía haber en las puertas de todos los garitos de Granada, pero nunca, y digo nunca, había utilizado mis botas de montaña para ir a la montaña, es mas hasta ese momento justo dudaba que de verdad sirvieran para andar por el campo. Pero si esto me asusto, lo siguiente que había en la lista ya causo un pánico profundo en mi interior, me pedían un chubasquero, y digo yo, que estamos en agosto, ¿para que cojones vamos a necesitar un chubasquero? Mari, que siempre me baja al mundo, me dijo
- tío, que vamos a Galicia
- vale, pero es que es agosto
Seamos serios, yo no estoy acostumbrado a que llueva en agosto, es mas no estoy acostumbrado a que llueva, yo soy andaluz y vivo en Lucena, y en Lucena no llueve ni en invierno, como voy yo a asimilar que llueva en Agosto. Si nos llovió o no, os dejo con el intríngulis, ahí… creando suspense, como los mejores escritores.
Eran las cinco de la tarde del 31 de Julio, no tenia hecha la maleta, no encontraba por ningún lado las botas de montaña, no había preparado aun la colección de CDS que me iba a llevar, y sabia de antemano que eso me llevaría como mínimo una hora y lo que era mas importante, no tenia chubasquero. Nunca sabréis lo que es un imposible hasta que no intentéis comprar un chubasquero en algún lugar de Andalucía un 31 de julio por la tarde. Os juro por lo que mas queráis que no era mi intención dejar todo para el último momento, pero quien me iba a decir a mí que fuera tan difícil el sencillo hecho de encontrar un chubasquero. Lo primero que hice fue exactamente lo que haría cualquier ser civilizado, pedírselo a mi madre.
- si Tony, ahora mismo te lo doy, es que no se donde lo puse después de las ultimas lluvias torrenciales caídas en el sur de Córdoba.
Ya sabéis de donde he heredado lo de la ironía, pues mas o menos fue esto lo que me contesto, y yo muy perspicaz por mi parte, supuse que era posible que no tuviera ninguno, así que hice la segunda cosa que haría un ser civilizado en una situación como esta. Me fui directito de mi casa para el Carrefour, pues para que si no nos habían dotado de un centro comercial en este pueblo si no es para conseguir comprar chubasqueros en agosto.
El Carrefour, es el segundo lugar donde paso mas tiempo en verano a parte del Júnior b. ¿es por las ofertas y el trato amable?, no, de nuevo es por el aire acondicionado, y es que en Agosto es el sitio donde mejor se esta en Andalucía, en el interior de un centro comercial. Por otro lado, este centro en especial tiene además, un punto a favor, y no es ni mas ni menos que la ausencia de clientes, y es muy comprensible. Si vais a Lucena lo podéis comprobar si queréis, el centro esta a tomar por culo del pueblo, ahí que ir por narices en coche, pero es que además está en un descampao, por lo que si no tienes nada que comprar de urgencia, no vas a ir, y mucho menos en Agosto y a las cuatro de la tarde, conclusión, allí estaba yo a las cuatro día si, día también, y por supuesto los fines de semana porque a todo esto hay que sumarle, las promociones. Y es que los sábados la diversión propia de un centro comercial consistente en una vorágine de consumismo inútil, porque si de algo podemos estar seguros en esta vida es de que si entramos en una gran superficie comercial, siempre acabamos comprando algo, por inútil que sea, y no tratéis de resistiros porque están diseñados justo para pillarte, hay que admitirlo son superiores a nosotros. Pues a toda esta fiebre, se le unen los sábados la siempre agradable presencia de las promotoras. Unas simpáticas y muy jóvenes chicas, que por una miseria de sueldo, nos ofrecen las mayores delicatessen, desde chocolate con almendras a polos flash, si esas barritas de hielo coloreado que siempre saben igual, aunque sea de diferentes colores. Hay que admitirlo soy carne de Carrefour, porque allí puedes encontrar de todo, de todo... bueno de todo no.
No hubo cojones de encontrar el puñetero chubasquero en Julio.
Desesperado opte por una solución de emergencia, buscarlo por las tiendas de la ciudad, y ya eran las 7 de la tarde, el tiempo avanzaba, yo no tenia preparada la maleta, y el chubasquero no lo encontraba por ninguna parte, eso si, las botas de montaña estaban ya debajo de mi cama esperando ser introducidas en el mochilon del quince que me había comprado recientemente. Y es que uno no puede ir a estos sitios con maletas, quedarías como un paleto o como un pijo, según la maleta, si es de cuero con correas, lo primero, si tiene ruedecitas y pone sansonite, lo segundo.
Yo me había comprado una mochila digna de una expedición al everest, estaba repleta de bolsillitos, que tenias que guardar las zapatillas, tenia su bolsillo para zapatillas, que era la cartera, pues bolsillito, el móvil, otro bolsillito, los condones, bolsillito minúsculo en las correas. Mi madre cada vez que veía la mochila, decía su frase preferida para mis viajes.
- pero niño, ¿dónde vas tú con tanta mochila?
Lo típico para una señora mayor, y es que no comprende que necesite tanto espacio. Yo se que en su época con una muda y una gallina se podía llegar a cualquier parte, pero es que ahora el viajero medio, si no lleva el discman o mp3, un par de libros, el móvil y todo lo que ello conlleva, dígase batería, manos libres, auriculares etc., ropa para la mañana, para la tarde y para la noche, y todo ello multiplicado por supuesto, por el numero de días en los que vas a estar fuera de casa. Yo podría decirse que ando en el escalón medio, pues aunque de lo primero ya he dicho que no me falta, es mas podría incluir como indispensable, alguna consola portátil de videojuegos, por si te aburres en el autobús, pero lo de la muda, casi lo cumplo, vamos que llevo ropa para cambiarme cinco días, y es que si haces combinaciones de cinco pantalones, cinco camisetas te salen muchas combinaciones, perdonar que no diga el numero exacto de combinaciones, mas que nada porque yo soy de letras, y como el publico que hace matemáticas no pierde el tiempo leyendo obras no divulgativas pues no hace falta el dato.
Las siete y media, tres tiendas había pasado ya y nada de nada, no había manera de encontrar el dichoso chubasquero, incluso entre en una de esas tiendas donde venden equipamiento militar, si, esas tiendas que en teoría venden material para caza y acampadas pero que en realidad aspiran a convertirse en el suministrador de ropa de Rambo. Nada mas entrar en ella me di cuenta que estaba fuera de lugar, vamos no es que yo sea precisamente un pacifista, esa faceta de mi vida se la dejo a mi amiga jipi, pero, pero vamos que no soy de los que van manifestaciones en contra de guerras lejanas ni nada de eso, es mas pienso que la mayoría de los chavales que van a esas manifestaciones lo hacen mas que nada por la fiesta y la juerga que en ellas se desata, mas que por el eslogan de la pancarta principal, vamos que si en vez de poner NO A LA GUERRA DE TONTISTAN pusiera NO AL DONUT SIN ABUJERO, si con ello tienen asegurada una falta a clase y una juerga, se apuntan sin dudar, aunque se que los que lo organizan son gente concienciada, chicos, bajar de la nube, no habéis convencido a muchos, solo hay “churros gratis”, no obstante, al entrar en aquella tienda, me sentí Ghandi, lo primero que te encontrabas nada mas entrar era una enorme bandera británica con un perrazo de esos enormes y de nombre impronunciable rodeada de trajes de camuflaje y de todo un surtido de botas con punta de acero, vamos que el establecimiento era como una especie de monumento al skinhead desconocido o algo así, os juro que vendían una bandera de ultrasur, eso os lo juro. Pues esta extraña gente, que en teoría tienen una tienda con objetos para acampadas y cazas, tenían banderas de ultrasur, muy útiles en cualquier salida campestre, pero no tenían un chubasquero, tuve que salir de allí al mismo tiempo que entraban dos chicos muy altos con bomber y pelo bastante corto que me miraron con cara de “tu que pintas aquí”. Eran casi las ocho ni en la droguería del centro ni en ninguno de los apenas catorce todo a un euro que visite aquella tarde me ofrecían el dichoso chubasquero, así que con mucha resignación decidí que no me iba a llevar ninguna protección ante la lluvia, encomendándome a la lógica de la falta de lluvia en un mes como el de agosto.
Casi a las nueve llegue a casa tras despedirme de Agustín, del Júnior y de mis queridos amigos San miguel y Cruzcampo, hasta la próxima ocasión y recibiendo sus saludos que mandaría en breve a su prima Estrella de Galicia. En casa mi madre me estaba esperando con cara de preocupación asomada al balcón, y desde el balcón me grito con tanta fuerza que creo que la escucharon los de la estación espacial:
- Tonyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy, corre cojones que no vas a llegar, si lo sabía yo.
Llevaba años gritándome por el balcón, mis vecinos y vecinas sabia desde mi mas tierna infancia, mis hábitos alimenticios, así como a que horas los acometía, sabían mis notas, que era desordenado y acostumbraba a dejarme la habitación hecha una mierda, eso ya lo he mejorado, ahora no dejo mi habitación hecha una mierda, ahora dejo todo el apartamento. Mi madre se encargaba de gritarme cualquier cosa que quería que hiciera, o que no había hecho o simplemente para llamar mi atención, así como la atención de mí calle, barrio, o si nos ponemos exagerados, cosa que puedo hacer porque soy andaluz y se me perdona, mi ciudad entera.
Subí tan rápido como pude, y os juro que apenas comí, para que me diera tiempo de hacer el macuto, pero la hora se me echaba encima, era como el jodido cocodrilo de Peter Pan, tic tac tic tac, yo no hacia mas que abrir cajones y meter ropa, sin demasiado orden ni planificación, lo que suponía mas un tema de suerte que de gusto al vestir, y por supuesto, coji una buena selección de música y mi inseparable discman marca Bluesky, el mas barato de todo carrefour, ya estaba dispuesto para empezar con la mayor aventura que iba a tener en mi vida, asi que si un viaje a Galicia ha restaurar una ermita era lo mas emocionante que había hecho en toda mi vida, imaginaros el coñazo de vida que había tenido hasta entonce
